Imágenes de alta resolución y 3D, así como bioinformática en tiempo real lo permiten
El desafío para los productores es tratar con plagas, enfermedades y otras amenazas ambientales a las plantas. La lucha es cuantificable: hasta el 20 por ciento de las frutas y hortalizas se pierden antes de que hayan salido de la "explotación hortícola", y ese número puede ser aún mayor para las plantas ornamentales delicadas.
Al mismo tiempo, los productores están bajo la presión implacable de los minoristas para entregar consistentemente en cantidad y calidad. Una ayuda para alcanzar los objetivos la ofrecen ya tecnologías como los sensores y la computación en la nube capaces de ayudar a controlar riego, nutrición, ventilación, etc.



